El crecimiento de los votos de HB provino, sobre todo, de los jóvenes nuevos votantes (1o que va a ser una constante en la historia electoral de HB). Es por ello lógico el rejuvenecimiento del electorado de HB: el 60% de sus votantes no pasa de los 30 años mientras que sólo el 11% tiene más de 50 años. Por el contrario, la mayoría absoluta de los votantes del PNV (52%) tienen más de 50 años y solo el 15% tiene menos de 31. De forma en parte influída por ese factor de edad el 74% de los votantes de HB tienen estudios superiores a los primarios mientras que el 56% de los votantes del PNV no pasan de los primarios. El 57% de los votantes del PNV entiende o habla el euskara frente a solo el 38% de los de HB pero el 24% de los votantes de HB está aprendiéndolo frente a solo un 3% de los del PNV. Se mantiene la pauta de que en HB haya mayoría (55%) de población activa y en el PNV mayoría inactiva (57%). Significativamente (y ésta será una constante también de HB) el 15% de los votantes de HB está parado frente a solo un 2% de los del PNV. El PNV sigue ganando ampliamente a HB por el peso de las amas de casa en su electorado mientras que HB lo hace también holgadamente al PNV por el peso de los estudiantes. Ambos parecen tener igual proporción de inmigrantes (13% PNV 12% HB). Mujeres y casados/viudos siguen predominando en el electorado del PNV mientras que hombres y solteros/as siguen haciéndolo en el de HB. Llera nos indica un 55% de obreros en HB frente a un 43% en PNV pero desdichadamente no precisa si se trata de la profesión del cabeza de familia de los votantes o de la autoidentificación de clase.
En el mismo mes de octubre de 1982, antes de las elecciones, José Ignacio Ruíz de Olabuénaga (el sociólogo que fue el director del Gabinete de Prospección Sociológica de la Presidencia del Gobierno Vasco con Garaikoetxea) realizó una interesante investigación en Vizcaya y Guipuzcoa. Su encuesta tenía el enfoque del estudio de «estilos de vida» empleando las baterías del Centre de Comunication Avanceés. Con los resultados situó a sus entrevistados a lo largo de tres dimensiones: A) Localismo-Cosmopolitismo (aldea versus ciudad), B) Jerarquía-Acracia (tribu versus comuna), C) Reforma-Ruptura (Progreso versus Contracultura). Combinando la posición en las tres elaboró unos «sociotipos culturales» para Euskadi. Y comprobó luego su hipótesis de que las clientelas de los partidos políticos vascos se identifican con algunos de los sociotipos por él estudiados. Reproducimos como identifica a los votantes del PNV y de HB con dos de los Sociotipos Políticos existentes en Euskadi según sus resultados:
"Aldea Tribal Tecnocrática: Es un sociotipo netamente caractenzador de la clientela social del Partido Nacionalista Vasco (PNV). Los simpatizantes de este partido son personas amantes del orden, de la jerarquía, de la cultura establecida, creyentes en el progreso y el desarrollo económico-social, amigos de fomentar y cultivar las costumbres y relaciones locales, fiados de sus dirigentes, bajo cuya guía adoptan una u otra postura respecto a temas de trascendencia más amplía que el desarrollo de la vida cotidiana. La responsabilidad, el trabajo, la disciplina, la docilidad a los expertos, la amistad personal y la convivencia pacífica son algunas de sus carateristicas más acusadas».
«Ciudad Comunal Adversaria: Es un sociotipo netamente caracterizado por los simpatizantes de la coalición Herri Batasuna. Los clientes políticos de esta coalición se caracterizan por su sentido de asamblearismo activo y universal, partidarios de la representatividad directa e inmediata, adversarios declarados de la cultura establecida y partidarios de la cultura adversaria en sus formas mas simbólicas y representativas, tales como el ecologismo, el antinuclearismo, la participación ciudadana en todas sus formas. Su marco de referencia no se imita a la acción local sino se caracteriza por su sintonización con cualquier problemática que responda a los imperativos de su cultura, sin límites de fronteras. Nicaragua, Vietnam... son temas de conversación diario". (Ruíz de Olabuenaga, 1984, pág. 134-136, E/27).
3. Las diferencias entre los votantes del PNV y de HB en 1984.
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